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Tips para futuros locutores

Una instrucción permanente, una actualización noticiosa y una íntima amistad con el diccionario son tres pasos que toda persona que desee ser un buen locutor deberá tener en cuenta, además de ejercicios graduales pero constantes.
La autocrítica es el primer paso de la superación. El oído será el mejor juez de su voz y de su dicción. Tome conciencia de lo que necesita o quiere y lea tres minutos de noticias, tres minutos de un libro, haga minutos de charla improvisada sobre cualquier tema, dos minutos de narración imaginaria (puede ser deportiva, dos minutos de animación de un espectáculo artístico supuesto, un poema, una canción.
Al escucharse, descubrirá lo esencial: dónde están sus mayores dificultades, dónde se oye mal y una vez que conozca sus puntos débiles podrá trabajar en sus fallas… Pero, por favor, sea muy PACIENTE y CONSTANTE. No se hace locutor en un día.
Lo primero, es la sugerencia de cambiar la idea de no tengo buena voz por no sé respirar correctamente. El aire es la materia prima de la fonación
¿Se cansa al leer mucho en alta voz?, ¿Su voz es débil?, ¿Le sale temblorosa, le falta firmeza?
A lo mejor le falta el aire. La única solución a estas deficiencias está en aprender a respirar correctamente.
La respiración correcta se denomina DIAFRAGMATICA, porque depositando el aire en el abdomen se logra que el músculo diafragma sea el soporte y la catapulta del aire que hará vibrar sus cuerdas vocales.
Otro común error en algunos locutores es la supresión o la alteración de letras y sílabas en las palabras. Esto obedece a una mala vocalización o articulación de los sonidos.
Solemos justificamos de mil maneras: leí muy rápido, está oscuro el texto o estoy nervioso, etc. ¡Falso! La única verdad es que sus músculos faciales no están bien entrenados para articular correctamente los sonidos. Faltó concentración.
Su voz es el final de un proceso en el que cuenta desde la manera de pararse o sentarse hasta la posición de su cabeza, etc. En una correcta emisión sonora, con sus cuerdas vocales vibra todo su cuerpo, se proyecta su personalidad. Sin embargo, de manera especial actúa su mecanismo de fonación: sistema respiratorio, diafragma, cuerdas vocales, garganta, lengua, maxilares superior e inferior; dentadura y labios.

Todos estos órganos juegan su rol. Por eso se altera nuestra pronunciación cuando nos lastimamos la lengua, un labio, nos falta un diente o estamos afónicos. Su locución debe guardar pureza en cada una de las expresiones.
Debemos corregir esos errores de cambiar el sonido de las letras o saltarnos su pronunciación. Por ejemplo, solemos decir peliar por pelear; dondetatata por donde esta Tata, dame masagua, por dame más agua…
No pretenda hacer todos los ejercicios en un día. Dosifique su práctica. Nada adelanta con precipitaciones. Escúchese, insista disciplinadamente, sea constante y no se desanime. Recuerde que “muchos son los llamados y pocos los escogidos”. La diferencia está en ser paciente y perseverante. Otros estarán jugando o durmiendo; usted, continúe su propósito más firme que nunca. No pierda tiempo pensando o dudando. Más pronto de lo que se imagina… usted llegará a donde quiera llegar.
Lea mucho (buenos textos); escuche mucho (buenas locuciones), y, calle mucho (no presuma de aprendiz de locutor), simplemente prepárese para serlo.
PRO ULTIMO: Es importante tener presente el conjunto de características de las cualidades de la voz tales como: el tono, la dicción, la entonación, la fluidez y el ritmo al habla, además de que la risa, el llanto, el bostezo, las pausas, el suspiro y las muletillas, influyen en esta. El nerviosismo puede provocar un cambio en las cualidades de la voz.
Existen factores o elementos que intervienen en el significado de una frase, estos pueden ser:
– Dicción: saber articular y pronunciar las palabras.
– Tono: es el volumen alto o bajo.
– Fluidez: es la facilidad de expresión.
– Ritmo: son combinaciones de acentos, ritmos y pausas, y la velocidad con que ocurren estas. Un buen ritmo es de 2 palabras por segundo, o 120 palabras por minuto.
– Entonación: Es la variación y flexiones de la voz, dan énfasis a la expresión y por lo tanto emotividad.
La voz es nuestra mejor arma en la comunicación oral, y para que cumpla su objetivo es necesario tener en cuenta todos los puntos anteriores y prestar atención a la importancia de cada uno.
Seguimos en contacto y éxitos….Juntos? Claro que se puede!!

(Nota) Algunas opiniones de este material fueron tomadas del texto del taller de radio CORPORACION UNIVERSITARIA AUTÓNOMA DE OCCIDENTE, Cali, Colombia y han sido modificadas y adaptadas por Yanira Pino.

Fuente: http://identidadsonora.blogspot.com.ar/